En enero el viento corta de verdad
como el borde de una hoja de papel,
como la ausencia
que se envuelve con el frío,
como el vacío
que se envuelve con al ausencia.
Inventamos una fuerza de atracción
con el fin de desafiar la soledad,
pero en el fondo
todo el tiempo fuiste invierno.
Pero en el fondo
fue tan sólo un espejismo.
No mentalices.
tan sólo soy
alguien que busca el sol
igual que tú.
No mentalices,
tan sólo estoy
tratando de romper
tu corazón.
Y no es la ausencia la que duele en realidad,
son las marcas que dejamos en la piel.
Con tanta fuerza
que no dejan respirar.
Con tanta fuerza
como un acto criminal.
No mentalices,
tan sólo soy
alguien que busca el sol,
igual que tú
No mentalices,
tan sólo soy
un movimiento,
así, bajo del sol.
No mentalices,
tan sólo estoy
tratando de romper.
miércoles, 5 de diciembre de 2012
El tiempo es olvido.
El ojo impasible del sol quema nuestras almas
condenadas a no recordar en este llano en llamas.
Habituados a languidecer bajo el sol ardiente
y olvidamos el beso mejor, su ritmo y su sonido.
Olvidamos que hay quienes nos roban el porvenir.
Bajo el ojo impasible del sol, el tiempo es olvido.
¿Qué quedará de mi, si hasta el sol se desintegra?
Tal vez mi voz será el eco de la estrella.
Aguardamos debajo del sol que quema nuestros huesos,
en espera de un tiempo mejor, quizás después de muertos.
Mientras tanto borramos las huellas del porvenir.
Bajo el ojo impasible del sol, el tiempo es olvido.
¿qué quedará de mi, si hasta el sol se desintegra?
Tal vez mi voz será el eco de de la estrella.
José Manuel Aguilera.
condenadas a no recordar en este llano en llamas.
Habituados a languidecer bajo el sol ardiente
y olvidamos el beso mejor, su ritmo y su sonido.
Olvidamos que hay quienes nos roban el porvenir.
Bajo el ojo impasible del sol, el tiempo es olvido.
¿Qué quedará de mi, si hasta el sol se desintegra?
Tal vez mi voz será el eco de la estrella.
Aguardamos debajo del sol que quema nuestros huesos,
en espera de un tiempo mejor, quizás después de muertos.
Mientras tanto borramos las huellas del porvenir.
Bajo el ojo impasible del sol, el tiempo es olvido.
¿qué quedará de mi, si hasta el sol se desintegra?
Tal vez mi voz será el eco de de la estrella.
José Manuel Aguilera.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
No...
Sin duda alguna, la mayoría de nosotros somos mejores dando consejos que llevándolos a cabo, sobre todo en aquellos en los temas en los que creemos tener experiencia o algún conocimiento básico acerca del mismo. Yo, por ejemplo, soy un as dando consejos de amor, tomando en cuenta que yo y mis relaciones amorosas son todo un caso fortuito, un pájaro de la casualidad, según Kundera.
Siempre he tenido la idea de que en los casos del amor, las personas no deben conformarse con poco, deben luchar por lo que desean sin permitir que nadie más les impida seguir sus sueños. Le he dicho a mis hermanos, que son mayores que yo, a mis primos, amigos y demás extraños lo que deberían de hacer para ser felices en sus vidas amorosas: que si los engañan cual es la necesidad de estar ahí si ella no se respeta y se quiere como espera que él la respete; que si el otro le grita y la insulta como espera que deje de hacerlo si ve que ella lo ignora; que si ella sabe que es un mula y cuando amenaza con dejarlo él se vuelve un amor para convencerla de que él ha cambiado.
Todo esto pasa porque ninguno de nosotros está dispuesto a cambiar la comodidad de medio vivir para no vivir como deberíamos. Diría Juan Gabriel: "No cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor."
Siempre he tenido la idea de que en los casos del amor, las personas no deben conformarse con poco, deben luchar por lo que desean sin permitir que nadie más les impida seguir sus sueños. Le he dicho a mis hermanos, que son mayores que yo, a mis primos, amigos y demás extraños lo que deberían de hacer para ser felices en sus vidas amorosas: que si los engañan cual es la necesidad de estar ahí si ella no se respeta y se quiere como espera que él la respete; que si el otro le grita y la insulta como espera que deje de hacerlo si ve que ella lo ignora; que si ella sabe que es un mula y cuando amenaza con dejarlo él se vuelve un amor para convencerla de que él ha cambiado.
Todo esto pasa porque ninguno de nosotros está dispuesto a cambiar la comodidad de medio vivir para no vivir como deberíamos. Diría Juan Gabriel: "No cabe duda que es verdad que la costumbre es más fuerte que el amor."
viernes, 31 de agosto de 2012
De por vida...
Estar de
entrometida en las pláticas nunca había sido tan placentero para mí, como lo es
hoy. La gente, me incluyo, deja de creer en el amor por diversas circunstancias,
el tiempo, el ambiente o la actualidad, pero hoy para mi brillo algo en mi
interior…
Mis
padrinos que deje de ver a los 12 años y los he vuelto a ver 2 veces desde
entonces. El punto es que ahorita estoy sentada en la mesa escuchando a mi
madrina platicar con mi madre. Ella nunca pudo tener hijos porque tenía un
tumor entre la vagina y el útero, nadie supo que tenía hasta que un ginecólogo la
“destazo” según sus palabras. El tema del amor salió porque su madre, que en
paz descanse le dijo que cuidara mucho a su marido porque ella sabía que era
una de las mejores decisiones que ha tomado en su vida. Cuando ella era joven
lo único que quería de Juan, mi padrino, su marido era tener un hijo, su sueño
era llenar su volskwagen de niños, tener una casa llena de vida y él también lo
quería. Lo intentaron pero el dolor era
demasiado, encontraron un doctor “mágico”
que salvo su vida sexual y su matrimonio.
Después de varios tratamientos y estudios se
dieron por vencidos en ese aspecto pero después llego un ángel a sus vidas, una
niña estaba embarazada y decidió no criar a su hija así que se la regalo a
Margarita, mi madrina. Una semana después la niña murió por muerte de cuna. Ambos
lloraron su pérdida no sólo por haber perdido a su hija, sino por la injusticia
de la vida, ellos que siempre quisieron tener un hijo nunca se dio y ella
regalo a su hijo. Mi hija no era para este mundo tan corrupto, ella sólo vino a
bendecir mi hogar y llenarme de bendiciones. Ya la veré más arriba.
Juan sufrió y lucho por darle a
ella el hijo que tanto quería, ella ya no quería pensar en eso, prefería estar
sola y no quería arruinar la vida de Juan, así que le dijo que hiciera su vida
por fuera, que la dejara, que no habría rencor. Él no tuvo que pensarlo y se
quedó con ella bajo la promesa de morir antes de hacerla infeliz y que si no
pudo darle un hijo al menos se quedaría con ella de por vida. Ellos ahora
llevan 34 años de por vida, el con 63 años y ella con 51 sin trabajo, pensionados
y felizmente juntos se prometen amor eterno y me tienen a mí de testigo. Lo único
que ella me dice es consigue a alguien que te haga feliz, que arregle todo lo
que se pueda arreglar, que no sea orgullosa y mucho menos banal.
lunes, 23 de abril de 2012
El extraño al que extraño.
La gente no debería extrañarse. Todos deberíamos tener el valor de buscarnos la cara
y decirnos "Te extraño." Podría jurar que tragarse el orgullo duele menos que extrañar
a alguien que alguna vez lleno tu vida, tu cama y tu corazón.
No sólo se extraña a los amores, sino también a los amigos que se van, tanto del mundo
como de nuestra órbita. Te extraño no debería ser tan difícil de decir.
Duele ser el único que extraña, lo sé. Pero, ¿y qué si el otro también te extraña,
pero no tiene el valor de decirlo? Ninguno de los dos lo sabrá, no importa si uno lo dice,
siempre uno de los dos tendré el suficiente orgullo para arruinarlo todo.
¿Por qué escribo esto? Porque lo extraño, porque lloro cuando lo recuerdo.
Porque lo sueño y me despierto extrañando. Porque hay momentos que se anuda
mi garganta, mi estomago duele y siento que se me sale el corazón.
Porque siento como si se me hincharan los ojos por las lágrimas que me niego a
derramar. Porque le he dicho tantas veces que lo extraño que creo que ya no puedo más.
Porque cada día que pasa siento que lo extraño más, porque en vez de olvidarlo lo recuerdo más.
Porque podría correr hacía él para gritarle en el oído que lo extraño y saber que él no hará nada
para decir que me extraña también. Porque prefiere callarse a aceptar que me extraña. Porque
quizá si lo escribo y nunca lo lea entienda cuanto es que lo extraño.
y decirnos "Te extraño." Podría jurar que tragarse el orgullo duele menos que extrañar
a alguien que alguna vez lleno tu vida, tu cama y tu corazón.
No sólo se extraña a los amores, sino también a los amigos que se van, tanto del mundo
como de nuestra órbita. Te extraño no debería ser tan difícil de decir.
Duele ser el único que extraña, lo sé. Pero, ¿y qué si el otro también te extraña,
pero no tiene el valor de decirlo? Ninguno de los dos lo sabrá, no importa si uno lo dice,
siempre uno de los dos tendré el suficiente orgullo para arruinarlo todo.
¿Por qué escribo esto? Porque lo extraño, porque lloro cuando lo recuerdo.
Porque lo sueño y me despierto extrañando. Porque hay momentos que se anuda
mi garganta, mi estomago duele y siento que se me sale el corazón.
Porque siento como si se me hincharan los ojos por las lágrimas que me niego a
derramar. Porque le he dicho tantas veces que lo extraño que creo que ya no puedo más.
Porque cada día que pasa siento que lo extraño más, porque en vez de olvidarlo lo recuerdo más.
Porque podría correr hacía él para gritarle en el oído que lo extraño y saber que él no hará nada
para decir que me extraña también. Porque prefiere callarse a aceptar que me extraña. Porque
quizá si lo escribo y nunca lo lea entienda cuanto es que lo extraño.
martes, 3 de abril de 2012
El error de la luna.
Lucatero:
Vino la luna a decir que te aullara, y
Estoy en eso, desde anoche no he dormido,
No he salido de tu lecho que dejaste.
Todavía está. ¿No fue es lo que pediste?
Pues ahí está, carajo por qué no vienes? No
Era eso lo que querías y me dijiste aquella
Vez? ¿se acabó y hay que empezar?
De acuerdo Pero tengo que preguntarte
¿cómo me dejaste andar, y no me jalaste?
Con un grit y ya eso hubiera bastado
Esperarte a sabiendas de que no vendrás,
Sabiendo que vendrás algún día.
Trabajo encerrada, con miedo de que
Toques y me encuentres en fachas.
Me canso, voy al espejo me miro, me
Cambio de ropa o me repaso las cejas
O los aretes que me faltan. Regreso y ando
Por la casa arreglada cada tres horas para
Que no me encuentres en l que soy: una
Fregona con sus fichas, encerrada en su
Maloliente, esperándote ¿dónde empezó?
¿te fuiste y n has vuelto? Si voy
A encontrarte voy y me siento en tu
Cubículo de la Facultad hasta
Que aparezcas. Y sólo para preguntarte
Por qué te fuiste. En tu casa también,
Para evitar el escándalo en la Facultad.
Puedo telefonearte y decirte que estoy aquí
Encerrada con mi trabajo, arreglándome
Cada tiempo por si llegas.
Pero tampoco podría. Imagínate que me
Mandas al carajo tu frialdad, etc, hartarte
-o acabar de hartarte. Porque te hartaste
De mí. Lo que n obsta para. Al mismo
Tiempo que sé que no fue mentira, -y que
Tampoco fue suficiente. Falta. Eso es todo.
Todo lo que quería decirte en esta carta,
Que no voy a enviar, pero me alivia
Escribirla porque es como tenerte cerca al
Alcance de mi voz. Falta. ¿Me escuchas?
Yo recuerdo cosas, pleitos y sé que n me
Equivoco si me escuchas cuando te
Hablo. Mejor dicho Sé que sigo hablando
Dentro de ti y no te digo? ¿Pr qué te
Fuiste? No te has ido y vendrás pero no
Vendrás. pero me alegro para recibirte.
Y así.
¿Vendrás? ¿Vendrás? ¿Vendrás?
Fragmento de "El error de la luna." de Héctor Aguilar Carmín.
jueves, 16 de febrero de 2012
Testigo ocular.
En el bar
absorbo el líquido del glamour.
Observo tus insultos y las contestaciones.
Me duele que hieras y me da placer.
Sólo yo conozco la razón
Ya no encuentras pretextos para decir adiós,
mientras la otra parte, sintiendo tu pérdida,
se somete, ruega,
y no entiendo lo cerrado de tu corazón.
Aunque esto acerca mi triunfo,
me duelen sus lágrimas
y rechazo su tramposo proceder.
Por no aceptarte como cualquier ser humano
real, con debilidades, errores y necesidades,
buscas vaciar tus culpas inventando ogros, quedando así como la víctima d esta historia.
Me duele y me das miedo.
Comprendo su impotencia, su desesperación
al no poder vencer tus falacias.
Y me da placer,
el saber que mi fuego
te provoca a liquidar
al único obstáculo que nos aleja.
absorbo el líquido del glamour.
Observo tus insultos y las contestaciones.
Me duele que hieras y me da placer.
Sólo yo conozco la razón
Ya no encuentras pretextos para decir adiós,
mientras la otra parte, sintiendo tu pérdida,
se somete, ruega,
y no entiendo lo cerrado de tu corazón.
Aunque esto acerca mi triunfo,
me duelen sus lágrimas
y rechazo su tramposo proceder.
Por no aceptarte como cualquier ser humano
real, con debilidades, errores y necesidades,
buscas vaciar tus culpas inventando ogros, quedando así como la víctima d esta historia.
Me duele y me das miedo.
Comprendo su impotencia, su desesperación
al no poder vencer tus falacias.
Y me da placer,
el saber que mi fuego
te provoca a liquidar
al único obstáculo que nos aleja.
Xenia Gasca.
Café.
Todas las tardes se sientan nuestros corazones
a la misma hora y en el mismo café.
Sorbo tras sorbo llenan su paladar de esperanzas.
Nuestras sillas se aproximan cada vez más.
Las rodillas se saludan
con su maremoto.
Nuestros ojos se adivinan
por más tiempo
hasta llegar al átomo.
Siempre he deseado tocar tu mano, utópica aún.
Día tras día, semana tras semana,
hemos aprendido a fingir madurez
teorizando sobre el bien y el mal,
enalteciendo al Dios de la culpa
y blasfemando al Dios de la pasión.
Todo el tiempo trato de convencerme
del valor de tu amistad por encima del beso soñado,
pero mi terquedad prefiere ciega y sorda
tu existencia carnal.
Juego a comprender
tu macroscópica historia
con otra mujer.
¿Masoquista?...
No sé cuánto tiempo seguiremos tomando café.
a la misma hora y en el mismo café.
Sorbo tras sorbo llenan su paladar de esperanzas.
Nuestras sillas se aproximan cada vez más.
Las rodillas se saludan
con su maremoto.
Nuestros ojos se adivinan
por más tiempo
hasta llegar al átomo.
Siempre he deseado tocar tu mano, utópica aún.
Día tras día, semana tras semana,
hemos aprendido a fingir madurez
teorizando sobre el bien y el mal,
enalteciendo al Dios de la culpa
y blasfemando al Dios de la pasión.
Todo el tiempo trato de convencerme
del valor de tu amistad por encima del beso soñado,
pero mi terquedad prefiere ciega y sorda
tu existencia carnal.
Juego a comprender
tu macroscópica historia
con otra mujer.
¿Masoquista?...
No sé cuánto tiempo seguiremos tomando café.
Xenia Gasca.
martes, 7 de febrero de 2012
Consejos.
Respeta a tus mayores, pero antes respétate a ti misma. Respeta a tu país que te recibió con los brazos abiertos y que te alimentara hasta que no vivas más en el sea cual sea el motivo. Respeta la bandera, el himno y en vez de quejarte de lo que hay en el país se mejor persona y evita ser como las personas que tanto odias. Se fiel a tus muertos, pues ellos no se van hasta que decides olvidarlos; enciéndeles veladoras, ponles flores, visítalos y recuérdalos todo el año, no solo en noviembre. Ve a la familia y a tus amigos siempre que puedas y quieras y sobre todo evita verlos solo para llevarles flores y decirles adiós. Quiere a quien te quiere, no a quien solo deseas. No confundas amor con capricho o costumbre. No hagas lo que no quieres que te hagan. Se sincera y di la verdad siempre aún cuando sepas que puedes lastimar a alguien pero siempre recuerda en pensar lo que dices, no pelees enojada y no blasfemes. Ah, también ¡deja de maldecir! No te cases sin amor, no salgas con tu domingo siete y en caso de hacer caso omiso a lo último, se buena madre, edúcalos con el mismo amor y cariño con el que se te educo a ti; no le digas las cosas que no debe hacer, pues aún así las hará, mejor explícale porque no debe hacerlas así como lo hago yo contigo. No fumes mucho, no bebas mucho, de preferencia no te drogues, experimenta pero no abuses. Olvida lo último, mejor no lo hagas. Cásate con alguien que te deje algo bueno, alguien de quien puedas aprender. Siempre ten limpia la casa, ten comida, ropa limpia y planchada, no te descuides ni des nada por sentado. Si no quieres algo dilo, no te conformes con lo que te ofrecen, busca más y no seas como los demás. Lee tanto como puedas, viaja a todos los lugares que te sea posible y antes de querer conocer el mundo conoce el país al que tanto le pides y le das tan poco. Aprecia todo lo que llegue a tus manos, no clasifiques ni estereotipes nada, quizás no sea de tu agrado pero solo así sabrás a qué lado permaneces. Ve contra la corriente solo si es para realizarte como persona, nunca para llevar la contraria, deja de ser tan Contreras, te hará bien ir del mismo lado que la corriente, tampoco pases por arriba de nadie para crecer. Recuerda que no es la culpa del indio, sino de quien lo hace compadre; ayuda pero no les des todo. No se dice: “no puedo” se dice: “me ayudas” y no quieras que te ayuden en todo. No gastes en cosas que no necesitas, no seas presumida, no pretendas ser algo que no eres; se tu misma no te escondas detrás de ropa o mascaras que no te correspondan, se fiel a tu familia y a tus amigos, nunca te avergüences del lugar ni de las personas de las que provienes pues ellas nunca lo harán de ti. Siéntete orgullosa de lo que tienes detrás para que así puedas ser el detrás de alguien y por último y creo yo más importante, nunca renuncies a ti por alguien más, siempre amate por lo que eres, nunca te rindas y no dejes que nadie te diga que no puedes. Siéntete siempre amarrado a los límites pero unido al infinito. Que el infinito sea lo único que frene tus ganas de avanzar.
lunes, 23 de enero de 2012
Aún estoy dispuesta a dar mi vida por ti,
de lo que ya no estoy segura es si aún te daría mi vida a ti.
Tu miedo a quererme te deprime y a mi me hundes contigo.
Ojalá pudieras ser sincero contigo mismo y darte cuenta
de que ya no me quieres, ojalá pudieras dejar de intentar
revivir un amor que ya no existe, no intentes convencerte
de que soy lo que esperas, ya no somos el uno para el otro.
Si alguno de los dos fuera lo suficientemente valiente para
dispararle al otro, esto sería tan fácil.
de lo que ya no estoy segura es si aún te daría mi vida a ti.
Tu miedo a quererme te deprime y a mi me hundes contigo.
Ojalá pudieras ser sincero contigo mismo y darte cuenta
de que ya no me quieres, ojalá pudieras dejar de intentar
revivir un amor que ya no existe, no intentes convencerte
de que soy lo que esperas, ya no somos el uno para el otro.
Si alguno de los dos fuera lo suficientemente valiente para
dispararle al otro, esto sería tan fácil.
domingo, 1 de enero de 2012
Mis 12 deseos
Deseo dejar de quererte y que tu lo hagas también.
Deseo dejar de extrañarte.
Deseo que ya no seas lo primero que pienso en la mañana.
Deseo que seas lo que quieras ser.
Deseo que encuentres la felicidad.
Deseo este año poder alejarme de ti.
Deseo ya no derramar más lagrimas por ti.
Deseo dejar de mentir y decir que no te quiero.
Deseo estar contigo en las mañanas.
Deseo besarte y abrazarte hasta no poder más.
Deseo que me esto no acabe jamas.
Deseo que el mal no acerque más...
Deseo dejar de extrañarte.
Deseo que ya no seas lo primero que pienso en la mañana.
Deseo que seas lo que quieras ser.
Deseo que encuentres la felicidad.
Deseo este año poder alejarme de ti.
Deseo ya no derramar más lagrimas por ti.
Deseo dejar de mentir y decir que no te quiero.
Deseo estar contigo en las mañanas.
Deseo besarte y abrazarte hasta no poder más.
Deseo que me esto no acabe jamas.
Deseo que el mal no acerque más...
Año nuevo.
Eran las 12:05 del año en curso, después de los abrazos familiares cuando sonó mi teléfono anunciando la entrada de un mensaje, lo abrí, algo en mi interior quería que fueras tu, pero lo más sano de mi pedía que no. Lo leí y eso que estaba escrito ahí me dolió. No decia nada concreto, ¿o sí? no lo sé, sentí frío, como si tu no lo hubieras escrito, fue como un adiós de improvisto. Quise llorar, pero había demasiadas personas que te conocen, que saben el dolor que causas.
Después, entre broma y broma supieron que algo habías hecho, mi hermano dijo que intentaba ahogarte en alcohol, ja, creo que ellos no saben la resistencia que tienes con eso, creo que ese es el problema: jamás podría ahogarte en alcohol ni en humo, renaces, revives, palpitas me dueles; cada mañana, cada tarde, cada noche ¡Maldita sea! ¿por qué no te puedo olvidar?
Esperanzas vanas, recuerdos que pesan, promesas a medias, distancia. Amor, en eso ya no hay amor, es solo el estúpido orgullo que no nos deja, somos nuestra propia salvación, seguimos parados en la nada, en espera de que alguno de los dos sea valiente y le dispare al otro; ¿por qué no puedes decir ya no? ¿por qué no puedo adiós?
Después, entre broma y broma supieron que algo habías hecho, mi hermano dijo que intentaba ahogarte en alcohol, ja, creo que ellos no saben la resistencia que tienes con eso, creo que ese es el problema: jamás podría ahogarte en alcohol ni en humo, renaces, revives, palpitas me dueles; cada mañana, cada tarde, cada noche ¡Maldita sea! ¿por qué no te puedo olvidar?
Esperanzas vanas, recuerdos que pesan, promesas a medias, distancia. Amor, en eso ya no hay amor, es solo el estúpido orgullo que no nos deja, somos nuestra propia salvación, seguimos parados en la nada, en espera de que alguno de los dos sea valiente y le dispare al otro; ¿por qué no puedes decir ya no? ¿por qué no puedo adiós?
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