miércoles, 5 de diciembre de 2012

No mentalices.

En enero el viento corta de verdad 
como el borde de una hoja de papel, 
como la ausencia 
que se envuelve con el frío,
como el vacío 
que se envuelve con al ausencia.

Inventamos una fuerza de atracción 
con el fin de desafiar la soledad,
pero en el fondo 
todo el tiempo fuiste invierno. 
Pero en el fondo 
fue tan sólo un espejismo.

No mentalices. 
tan sólo soy 
alguien que busca el sol 
igual que tú.

No mentalices,
tan sólo estoy 
tratando de romper 
tu corazón. 

Y no es la ausencia la que duele en realidad, 
son las marcas que dejamos en la piel.

Con tanta fuerza 
que no dejan respirar.
Con tanta fuerza 
como un acto criminal.

No mentalices,
tan sólo soy 
alguien que busca el sol, 
igual que tú 

No mentalices,
tan sólo soy 
un movimiento, 
así, bajo del sol.

No mentalices, 
tan sólo estoy 
tratando de romper.

El tiempo es olvido.

El ojo impasible del sol quema nuestras almas
condenadas a no recordar en este llano en llamas.
Habituados a languidecer bajo el sol ardiente
y olvidamos el beso mejor, su ritmo y su sonido.
Olvidamos que hay quienes nos roban el porvenir.
Bajo el ojo impasible del sol, el tiempo es olvido.
¿Qué quedará de mi, si hasta el sol se desintegra?
Tal vez mi voz será el eco de la estrella.
Aguardamos debajo del sol que quema nuestros huesos,
en espera de un tiempo mejor, quizás después de muertos.
Mientras tanto borramos las huellas del porvenir.
Bajo el ojo impasible del sol, el tiempo es olvido.
¿qué quedará de mi, si hasta el sol se desintegra?
Tal vez mi voz será el eco de de la estrella.


José Manuel Aguilera.