jueves, 16 de febrero de 2012

Testigo ocular.

En el bar
absorbo el líquido del glamour.
Observo tus insultos y las contestaciones.
Me duele que hieras y me da placer.
Sólo yo conozco la razón
Ya no encuentras pretextos para decir adiós,
mientras la otra parte, sintiendo tu pérdida,
se somete, ruega,
y no entiendo lo cerrado de tu corazón.

Aunque esto acerca mi triunfo,
me duelen sus lágrimas
y rechazo su tramposo proceder.
Por no aceptarte como cualquier ser humano
real, con debilidades, errores y necesidades,
buscas vaciar tus culpas inventando ogros, quedando así como la víctima d esta historia.

Me duele y me das miedo.
Comprendo su impotencia, su desesperación
al no poder vencer tus falacias.

Y me da placer,
el saber que mi fuego
te provoca a liquidar
al único obstáculo que nos aleja.


Xenia Gasca.

Café.

Todas las tardes se sientan nuestros corazones
a la misma hora y en el mismo café.
Sorbo tras sorbo llenan su paladar de esperanzas.

Nuestras sillas se aproximan cada vez más.
Las rodillas se saludan
con su maremoto.
Nuestros ojos se adivinan
por más tiempo
hasta llegar al átomo.

Siempre he deseado tocar tu mano, utópica aún.

Día tras día, semana tras semana,
hemos aprendido a fingir madurez
teorizando sobre el bien y el mal,
enalteciendo al Dios de la culpa
y blasfemando al Dios de la pasión.
Todo el tiempo trato de convencerme
del valor de tu amistad por encima del beso soñado,
pero mi terquedad prefiere ciega y sorda
tu existencia carnal.

Juego a comprender
tu macroscópica historia
con otra mujer.

¿Masoquista?...

No sé cuánto tiempo seguiremos tomando café.


Xenia Gasca.

martes, 7 de febrero de 2012

Consejos.

Respeta a tus mayores, pero antes respétate a ti misma. Respeta a tu país que te recibió con los brazos abiertos y que te alimentara hasta que no vivas más en el sea cual sea el motivo.  Respeta la bandera, el himno y en vez de quejarte de lo que hay en el país se mejor persona y evita ser como las personas que tanto odias. Se fiel a tus muertos, pues ellos no se van hasta que decides olvidarlos; enciéndeles veladoras, ponles flores, visítalos y recuérdalos todo el año, no solo en noviembre. Ve a la familia y a tus amigos siempre que puedas y quieras y sobre todo evita verlos solo para llevarles flores y decirles adiós. Quiere a quien te quiere, no a quien solo deseas. No confundas amor con capricho o costumbre. No hagas lo que no quieres que te hagan. Se sincera y di la verdad siempre aún cuando sepas que puedes lastimar a alguien pero siempre recuerda en pensar lo que dices, no pelees enojada y no blasfemes. Ah, también ¡deja de maldecir! No te cases sin amor, no salgas con tu domingo siete y en caso de hacer caso omiso a lo último, se buena madre, edúcalos con el mismo amor y cariño con el que se te educo a ti; no le digas las cosas que no debe hacer, pues aún así las hará, mejor explícale porque no debe hacerlas así como lo hago yo contigo. No fumes mucho, no bebas mucho, de preferencia no te drogues, experimenta pero no abuses. Olvida lo último, mejor no lo hagas.  Cásate con alguien que te deje algo bueno, alguien de quien puedas aprender. Siempre ten limpia la casa, ten comida, ropa limpia y planchada, no te descuides ni des nada por sentado. Si no quieres algo dilo, no te conformes con lo que te ofrecen, busca más y no seas como los demás. Lee tanto como puedas, viaja a todos los lugares que te sea posible y antes de querer conocer el mundo conoce el país al que tanto le pides y le das tan poco. Aprecia  todo lo que llegue a tus manos, no clasifiques ni estereotipes nada, quizás no sea de tu agrado pero solo así sabrás a qué lado permaneces. Ve contra la corriente solo si es para realizarte como persona, nunca para llevar la contraria, deja de ser tan Contreras, te hará bien ir del mismo lado que la corriente, tampoco pases por arriba de nadie para crecer. Recuerda que no es la culpa del indio, sino de quien lo hace compadre; ayuda pero no les des todo. No se dice: “no puedo” se dice: “me ayudas” y no quieras que te ayuden en todo. No gastes en cosas que no necesitas, no seas presumida, no pretendas ser algo que no eres; se tu misma no te escondas detrás de ropa o mascaras que no te correspondan, se fiel a tu familia y a tus amigos, nunca te avergüences del lugar ni de las personas de las que provienes  pues ellas nunca lo harán de ti. Siéntete orgullosa de lo que tienes detrás para que así puedas ser el detrás de alguien y por último y creo yo más importante, nunca renuncies a ti por alguien más, siempre amate por lo que eres, nunca te rindas y no dejes que nadie te diga que no puedes. Siéntete siempre amarrado a los límites pero unido al infinito. Que el infinito sea lo único que frene tus ganas de avanzar.