Me suena la vida, me vibran las manos.
Me jala el abismo, me incita el final.
Quisiera ya irme y dejar todo atrás.
Mi cielo protector se convierte en neblina,
me ciega y me llena de miedo.
Me tiemblan las piernas, me asusta vivir.
martes, 14 de enero de 2014
Ruido
El ruido de abajo de la cama volvió,
temí que fueras tú así que asomé
y sólo vi palabras enmohecidas,
olvidadas y podridas.
Las capas de polvo les impedían moverse,
les quitaban poder y significado.
En medio de su agonía se veían tristes y hermosas,
habían perdido su principio y su fin.
Pensé dejarlas ahí pero los susurros no me dejaban dormir.
Las barrí y tuve que encerrarlas en una caja,
pues un "te amo"
intentó morderme con su último aliento.
Quise limpiarlas, pero mejor decidí tirarlas.
No era él.
No es que te tuviera en el olvido, sólo quería quedarme con mis pensamientos,
con mis sueños, con mis quejas y mis odios.
No es que ya no tuviera inspiración porque él se haya ido, sólo quería enfocarme
en todo lo que me perdí por girar entorno a él.
No es que me haya vaciado cuando se fue, es que me di cuenta que estaba vacía
desde antes de que llegara él.
No es que no acudiera a ti para contarte mi vida, lo único que quería evitar era volver a hablar de él.
con mis sueños, con mis quejas y mis odios.
No es que ya no tuviera inspiración porque él se haya ido, sólo quería enfocarme
en todo lo que me perdí por girar entorno a él.
No es que me haya vaciado cuando se fue, es que me di cuenta que estaba vacía
desde antes de que llegara él.
No es que no acudiera a ti para contarte mi vida, lo único que quería evitar era volver a hablar de él.
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