Un caballero capaz de vender una idea,
aquel que en mi tenia una princesa.
Un gentil y distingido hombre que
estaba dispuesto a dar su vida por mi,
él, tan capaz de bajar la luna
y las estrellas solo por cumplir
los caprichos de una niña.
Ese singular personaje,
salido de un cuento perfecto
empezó a sentirse dueño
de la princesa y ella, sin darse cuenta
fue permitiendo cada vez mas...
Una noche mientras la patética princesa
esperaba la atención de su caballero
él decidió gritar hasta que la princesa se quebro
y lloró hasta que amanecio.
Todos eran testigos de lo que le pasaba
a la patética princesa, todos intentaban convencerla
de que todo lo que pasaba era culpa de ella
pues ella le había dado el poder...
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